Despreocúpate del elevator pitch: trucos para marcar la diferencia
Que los encuentros casuales o situaciones informales con personas de todos los ámbitos pueden convertirse en oportunidades para ti, no es ninguna novedad. ¿Quién no ha conocido a su actual socio o potencial partner en una quedada con amigos o en una afterwork? Que se lo digan a emprendedores o emprendedoras, que en algunas ocasiones han conocido a inversores en las situaciones menos pensadas. Hoy quiero hablar de un concepto que considero muy interesante: elevator pitch o, en castellano, el discurso del ascensor. Y que, sin lugar a duda, es importante trabajarlo (y tenerlo interiorizado) de la mejor manera posible. Es fundamental decirlo con seguridad y confianza.

Que los encuentros casuales o situaciones informales con personas de todos los ámbitos pueden convertirse en oportunidades para ti, no es ninguna novedad. ¿Quién no ha conocido a su actual socio o potencial partner en una quedada con amigos o en una afterwork? Que se lo digan a emprendedores o emprendedoras, que en algunas ocasiones han conocido a inversores en las situaciones menos pensadas. Hoy quiero hablar de un concepto que considero muy interesante: elevator pitch o, en castellano, el discurso del ascensor. Y que, sin lugar a duda, es importante trabajarlo (y tenerlo interiorizado) de la mejor manera posible. Es fundamental decirlo con seguridad y confianza. 

Básicamente, un elevator pitch es un discurso, breve y conciso, que tiene como objetivo presentar un proyecto o startup. La principal misión: persuadir a la audiencia (inversores o clientes) en el tiempo que dura un viaje en ascensor: es decir, un minuto. Despertarles curiosidad. 

“El objetivo de un elevator pitch es persuadir a la audiencia y despertarles curiosidad en el tiempo que dura un viaje en ascensor: un minuto”

Origen y beneficios

Puede parecer un concepto moderno, pero la verdad es que empezó a utilizarse en el mundo de los negocios en los años 80. La metodología del elevator pitch se popularizó a partir de 1980 en la Harvard Business School y desde entonces el término pitch se emplea para hablar de manera informal de un discurso o presentación de un proyecto o startup. 

Los usos de un buen elevator pitch pueden ser muchos: conseguir fondos para nuestra idea, obtener aprobación de nuestros proyectos, captar personas que colaboren con nuestro equipo o conseguir quien nos prescriba, o incluso buscar trabajo. En cualquier momento puedes necesitar tu elevator pitch.

“Un elevator pitch puede servir para conseguir inversores, aprobación de proyectos o conseguir nuevos colaboradores”

Trucos y principales características

Si hacemos una búsqueda en Google podemos encontrar muchos tutoriales y entradas de blogs, pero para mi no existe una receta ideal. Simplemente podríamos decir que el discurso apele a las emociones y genere curiosidad. Debes involucrar al que te está oyendo. Sin embargo debemos tener en cuenta que cumpla 4 características:

  1. Que defina tu proyecto: el problema que existe, la solución que ofreces y a quién te diriges. 
  2. Que responda a las preguntas más comunes: de dónde vienes, tu experiencia y hacia dónde vas
  3. Que deja bien claro tu valor añadido
  4. Explique tu modelo de negocio

Además, como trucos añadiría que cuentan con un factor sorpresa al principio y un final para el recuerdo. Y la clave: practicar, practicar y practicar. 

“Es importante que el discurso consigue un factor sorpresa al principio y un final que no deje indiferente”

Lo que debes evitar

Cuando prepares tu elevator pitch, debes eludir lo siguiente:

  • No abrumar con cifras
  • Exagerar datos
  • Dar sobreexplicaciones o rodeos
  • Pasar por alto la competencia. Demuestra nulo conocimiento o muy pobre del mercado. 
  • Explicar demasiados tecnicismos.
  • Evita usar una palabra muletilla. Puede ser un nombre, un verbo, un adverbio o una expresión completa. Pueden deslucir todo lo demás que se está diciendo. 
  • No gesticular. La comunicación no verbal es muy importante
  • No decir dónde pueden encontrarte. Da tu correo electrónico o las redes sociales de tu startup, es más fácil que te encuentren por allí. 

«Evita exagerar datos, no gesticular o hablar con demasiados tecnicismos»

Casos de éxito

Hemos hablado de trucos, consejos y características. Pero, como todo en la vida, nada como un buen ejemplo. Es allí donde nos inspiramos y marcamos la diferencia de verdad. Uno de los elevator pitch que más recordamos es el de Steve Jobs. ¿De quién sino? Hablamos del maestro del arte del storytelling. Jobs anunció tres frases en una de las presentaciones más recordadas de la historia de la tecnología: la del primer iPhone, hace ya más de una década. El fundador de Apple sabía cómo generar expectación entre el público que asistía a sus famosas keynotes gracias a sus sentencias grandilocuentes. Las principales frases. 

“De vez en cuando, aparece un producto revolucionario que cambia todo”. “Este es el día que he estado esperando desde hace dos años y medio”. “Hoy vamos a hacer historia juntos”.

Otro ejemplo interesante, es el de los fundadores de Airbnb, que en su elevator pitch utilizaron la estrategia de atraer a inversores planteando tres problemas: alto precio de hoteles, desconexión de la ciudad y ausencia de una forma fácil para que un residente alquile su habitación. Airbnb: la solución. 

Y es que el secreto de un gran discurso es que sea capaz de cambiar la forma en que piensa, siente y actúa la audiencia. En un momento donde las diferencias entre las startups empiezan a ser muy sutiles a nivel técnico e innovador, gana quien construye una narrativa potente y un storytelling que no deja indiferente. 

«El secreto de un gran discurso es que sea capaz de cambiar la forma en que piensa, siente y actúa la audiencia«

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