¿Cuándo una startup deja de serlo?
Interesante pregunta, ¿verdad? Porque, francamente, tampoco es una startup toda nueva empresa que se crea y levanta. Y es que creo, sinceramente, que a veces se abusa de este concepto sin serlo.

Según la consulta pública sobre la futura Ley de startups que abrió el Gobierno español a principios de 2019 definían a las startups de la siguiente forma: «Una startup es una organización o proyecto independiente que surge con la misión de validar un producto, servicio o modelo de negocio claramente innovador y que tiene un alto potencial de crecimiento». 

Por lo tanto podríamos decir que una startup es una compañía que crece de manera más acelerada que las empresas convencionales por varios motivos. Uno de ellos es que suele contar con apoyo económico o administrativo externo; por un lado tenemos los inversores o business angels y por otro las lanzaderas e incubadoras de startups. O, en Oryon Universal, que ofrecemos el ecosistema 360 ideal para sacar adelante los mejores proyectos.

«Una startup es una compañía que crece de manera más acelerada que las empresas convencionales por varios motivos»

Pero, ¿cuándo una startup deja de serlo? Podríamos decir varios factores comunes:

  • Sale a cotizar en bolsa (Por ejemplo: la comercializadora de energía renovable Holaluz que salio a bolsa en 2020)
  • Ya no tiene pérdidas y sus ingresos se equiparan a sus gastos.
  • Cuando las trabajadores pueden ausentarse (vacaciones) y la empresa puede seguir funcionando con normalidad, NO necesitan superar las 8,5 horas diarias de trabajo.
  • Comienzan a tener competidores en el mercado.
  • Que haya dejado de existir como entidad independiente vía una fusión o una adquisición.
  • El paso del tiempo no es un factor esencial. Hay empresas que luego de cinco años pueden ser todavía una startup, y hay otras que dejan de serlo casi de inmediato, pues se consolidan de forma rápida y su tasa de crecimiento es enorme desde que nacen.
  • Cuando tienen más de 20 millones de ganancia o más de 80 empleados. Por ejemplo, cuando Facebook compró Instagram, el equipo de esta aplicación de fotos tenía menos de 10 trabajadores y de pronto generaron, en la venta (que salió en todos los medios de comunicación), 1.000 millones de dólares.

More
articles

¿Quieres saber más?

Innovamos con éxito

¡Contáctanos!
Te responderemos lo antes posible