Cómo potenciar el liderazgo en la infancia
Es común leer artículos que hablen sobre si un líder nace o se hace. Es más, suele ser una pregunta frecuente cuando se entrevista a un directivo o empresario. Y el sinfín de respuestas que existen suelen ser casi idénticas: muchos líderes nacen con cualidades innatas, pero sin una formación adecuada no se llegarían a convertir en líderes eficaces, empáticos y asertivos.

Ahora bien, si un líder nace, ¿No habría que educar a los padres para saber detectar esas cualidades y, sobretodo, para potenciarlas?

Para hablar sobre ello, vamos a basarnos en este video, donde un niño demuestra las cualidades que necesita un líder para actuar como tal:

  • Comunicación de liderazgo

Para ser un buen líder debes aprender a comunicar de manera eficaz. El mensaje correcto en el momento correcto. Y sobretodo, transmitirlo con confianza y seguridad. Como podemos ver en el video, el niño se acerca con seguridad al compañero, le agarra de los hombros y sin dudar ni un segundo de sus palabras, le transmite la confianza y autoestima que necesitaba en ese momento. 

  • Empatía

Como líder es importante saber percibir los pensamientos y emociones de tu equipo. Una vez más, el niño comprende la falta de confianza que su compañero está sintiendo en ese momento y no duda ni un momento en ir a reforzársela.

  • Generar confianza

Es imprescindible saber transmitir confianza a tu equipo. Solo así conseguirás la credibilidad necesaria como para convertirte en un buen líder. “Confía en mí. Mírame. Mírame” le dice el niño a su compañero, convirtiéndose en el apoyo que él tanto necesita.

  • Potenciar a la persona

“Paul, eres un jugador brillante. Eres una locura”. Su mensaje es totalmente potenciador. Le destaca sus puntos fuertes y le transmite la confianza que necesita para poder continuar jugando el partido.

  • Trabajar en equipo

Una cualidad imprescindible para ser un buen líder es saber trabajar en equipo. En el video, el niño no sólo refuerza la autoestima del compañero, sino que le abraza y le acompaña a volver al campo, transmitiéndole que no está sólo, que son un equipo y que él está a su lado.

Estas son sólo algunas de las cualidades necesarias para ser un buen líder. Pero hay un papel del que aún no hemos hablado: el entrenador.

A pesar de que en el video el gran protagonista es el niño, y de que no hay duda de que ha nacido con unas cualidades innatas de liderazgo, no debe pasar desapercibido el buen trabajo del entrenador; ya que, no sólo potencia el trabajo en equipo y la empatía, sino que ofrece la confianza y libertad necesarias para que el niño sea capaz de gestionar esa situación. El entrenador se queda a un lado, permitiendo que el niño comunique, decida, exprese los mensajes, abrace, acompañe…etc. Y ese es, precisamente, el papel que debemos ejercer los padres si queremos potenciar el liderazgo de nuestros hijos. 

Debemos educar a personas libres, fomentando su autonomía y poder de decisión. Debemos darles libertad para que se expresen, den su opinión y tomen sus propias decisiones. Debemos transmitirles mensajes de optimismo, de “querer es poder”, dejando que intenten las cosas tantas veces como sea necesario. 

Y sobretodo, y más importante, debemos dar ejemplo, porque a través de nosotros aprenderán los valores más importantes y necesarios para su desarrollo personal y profesional.

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